Hola, mi nombre es Ka'e, y en estos momentos estoy dentro de
un lugar en ninguna parte, perdido dentro de mi mismo, pero pisando con fuerza
esta vez sobre el mundo, puede que mis palabras suenen como un desvarío, ni yo
mismo sé si en verdad no estaré loco, y todo lo que vivo no es más que el sueño
de una mente perturbada, pero en este silencio forzado, el ruido del silencio
me mata, y huyendo de la soledad, busco confesar con palabras, esta oscuridad,
ignoro quien las leerá, ni siquiera si alguien lo hará, pero, eso no es lo que
realmente me importa...
CAPÍTULO 1: Sobre el héroe romántico, en la vorágine de la
vanguardia.
En algún lugar del añejo continente nací, en uno de tantos
pueblos donde los recolectores sudan desde la llegada de Apolo, hasta el cierre
del telón de Morfeo, donde regresan a sus vidas con la felicidad de quien es útil
y se siente completo, crecí en medio de una infancia feliz, pese a una familia
rota en dos mitades, aquello no me importó, pero en estos momentos no sé si esto se
convirtió, en mi fervor hacía el amor, aunque yo creo que viene de antes, estos
deseos profundos del corazón, esos sueños que uno tiene en la vida, parecen ser
a priori, a la misma existencia de uno mismo.
Ya desde retoño también fui desarrollando un extraño poder
llamado empatía, hoy en día parece un extraño superpoder que tengo, que en tan
poca gente he visto, y se me hace extraño, como algo que me parece tan natural
o fácil, parece ser tan poco poseído por el resto de la gente, aunque también
puedo comprenderlo en parte, por todo el dolor que conlleva a la larga.
Este poder, y mi extraña tendencia hacía el amor, casi
obsesiva, me llevó también a querer, en esos momentos el mundo ideal y bueno
que creía ver, y más tarde cuando se desveló con su realidad ante mi, transformarlo,
hacer de él lo que debería ser, mostrarle al resto del mundo que son libres,
verdadera y jodidamente libres, hasta que un día me mordieron la mano...
Desde pequeño, mostré un gusto por la cultura de las
extrañas tierras de poniente, y un día descubrí, un extraño grupo de antiguos
guerreros, llamados Bushi y su doctrina, que desaparecieron, como no, bajo el
poder de la corrupción, pero su extraño código doctrinal, me sirvió de guía y
tristemente de baluarte y refugio, en los días venideros de mi existencia.
Mi obsesión por el amor, la fe, la creencia en un mundo
bello, y la empatía y entrega hacía la gente, son la receta original, de éste
dantesco héroe, que después se truncaría, hasta volverse insana, y se volvió
salada después de tantas lágrimas derramadas, aderezadas con el tiempo
inexorable.
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